sábado, 18 de diciembre de 2010

Cruzar Utopías En 202 PaLabraS

Coge una caja, encierra tus sueños, haz que permanezcan intactos, que se sientan aislados, que vuelen cuando empiecen a sentir como mueren.
Sumérgete en tu soledad, sáciate con tus estigmas, alimenta tus entrañas de zarzas. No luches contra los impulsos de tu naturaleza; acelera cuanto menos lo anheles y date permiso para saborear sonrisas ácidas. (...)

jueves, 16 de diciembre de 2010

si fuera

Si fuera escritora, llevaría siempre una hoja en blanco, que no estuviera muy limpia, y la acompañaría de un boli. Por cada tachón que hiciera me haría heridas en el brazo, para sentir el escozor de mi alma cada vez que no doy con la emoción acertada en el papel. Si fuera escritora, vestiría con un sombrero horrible, una camisa blanca ya desgastada con una mancha de cola-cao, pero que no me identificara; me haría pasar por lo que soy, una aprendiz.
Si lo fuera, le daría mil vueltas a las cosas sin arrepentirme de ello, e intentaría tener algún tipo de influencia filosófica fracasada, sobre la gente que me rodea, a menudo acabarían de mí hasta... pero me extrañarían, porque es tan maravilloso divagar sobre la vida, dejar que alguien le de importancia a lo que le apetece, tener la sensación de que la vida va tan en serio, que te lo acabas tomando a broma. Si lo fuera, y me quedara en algún momento sin recursos o sin aliento, no dudaría en pedir ayuda, que alguien me acompañara por el viaje de las palabras, del tiempo; dejaría que me asistiera con el calor que desprende su cuerpo.
Si fuera escri...  mi primer libro se llamaría soñando, quizás a secas, no lo sé. Contendría esa palabra, porque va más allá de lo que está escrito,  entonces empezaría hablando sobre alguna de los(as) profesores(as) que tienes cuando eres un(a) crío(a), y ella me preguntaría ¿si fueras escritora como empezarías tu libro? y yo le contestaría: señorita, si yo fuera escritora empezaría con una conversación con usted, sobre lo que me acaba de preguntar, entonces sobre las hojas en blanco explicaría que soy la peor escritora del mundo, pero que al menos tuve la valentía de sentarme en una silla e intentarlo, que había noches en las que me tiraba al suelo a escribir, semi-desnuda con una camisa blanca manchada de cola-cao, sobre mi cabeza llevaría un sombrero horrible.
Ella volvería a preguntar: ¿porque una camisa y un sombrero te vestirían en el suelo de tu habitación?. Yo, muerta de ganas de contestar le diría: porque con la camisa mis sentimientos no estaría tan desnudos, y con el sombrero mis pensamientos permanecerían algo alojados. Quizás tendrían menos frío.
Mi señorita me miraría asombrada por lo que parecen estupices, aunque apuesto que más de uno lo ha pensado. Mientras ella estaría a punto de soltar otra pregunta, le diría perdone que interrumpa su pregunta no realizada, pero deberas le digo, que si algún día soy escritora, les seguiría explicando que a pesar de mis fracasos, mis errores, equivocarme y atreverme es lo más grande que le puede pasar a un ser humano de clase media; que creo ser rica (en según que ocasions y cuando me apetece crecerme, y dejo la increible humildad a un lado) en sabiduría, es una estúpida filosofía con la que decido divulgar sobre la vida, que nunca influí en mi gente, que me aborrecen, pero que a pesar de ello, me extrañan.

no renunciar

He  reposado  mi  cuerpo  sentándome  en  mis  adentros,  para  aguzar  los  sentidos  y  las  rarezas  que  pertenecen  al  tiempo.  Mis  calles  son   mundanas  y  me  sacio  de  sus silencios  y  sus  tratos,  tomandos  sus  suspiros  para  retratar  los  infinitos  que  en  mi  vagan,  y  despierto a  ratos  entre  su  muchedumbre.
Desperezándome ,  establezco  mis  propias  coherencias  y  me  obligo  a  no  renunciar.

(to be continued)

Cada día (la primera vez de todo)

La primera sintonía de la mañana suena sin tener que reclamar yo nada, es el despertador que se ha puesto de acuerdo con mis tripas y mis angustias. El café me llama a gritos pero mi estómago se resiste, y se queja, no qiera estar lleno y se pronuncia con arcadas en mi cuello. Vueleve a ser como ayer la primera vez de todo, el pasado parece que siempre vuelve con sensaciones, pero no soy la misma persona que anoche se acostó. Los sueños han cambiado las emociones que envuelven mi piel, pero como siempre será la primera vez... Cada día es el primer día de mi vida, con un alma llena de sabiduría.
Tras poner el primer pie en el suelo con un calcetin de coleres a rayas y algo sucioal, siento que me clavo una chincheta; al apoyar el otro pie en el suelo para qutarme cierto obejeto punchiagudo, descubro que es la moda de llevar calcetines distintos. Además de que no es el mismo, ni tan siquiera es de colores a rayas, peor aún, es uno blanco donde observo que se asomo algún que otro dedo por allí abajo, y (re)descubro que soy un auténtico desastre, pero no me sabe mal, más de uno(a) me diría que ya era hora que me diera cuenta, tampoco me importa, sigo mi ritmo, y seguramente haya descubierto cosas en mi, que los demás no saben, igual que yo sé cosas de ellos, que por ahora no han descubierto, insisto cada cosa a su tiempo. Será que la vida es una película de intriga, o una genial comedia, no todo puede ir tan en serio. mmmmm!!
Tras meterme la primera parrafada del día y con los ojos llenos de lagañas, me dirijo al baño, y miro la taza del wc, y las primeras palabras relaes que salen de mi boca son: ¡hay que ser muy valiente con este frío, salir de la cama, bajarse los pantalones del pijama y aponsentarse en él! ¡ese es el aútenctico valor del hinvierno cuando abandonas la cama! ... Y como las ganas me pueden me aposente con miedo. (...)

Desde donde te lloro

Mis lágrimas mojan cada día tu mejilla; yo también extraño tus brazos, poder peinarte, poder olerte mientras  reposas en la cama, abrazarte, necesitarte. Cada día de tu vida, te observo desde el cielo, desde mi cielo que construí con el tiempo; no quiero que me recuerdes por lo que no te pude dar, quiero que me recuerdes por lo que te pude enseñar, por lo que pude aprender de ti, quiero que cada vez me pienses, mostremos juntas lo que siempre nos unirá, tu personalidad junto a la mía; que sientas las cosas que te aporté y las enseñes al mundo. Que enseñes al mundo la persona tan maravillosa que eres, que crece su mundo interior sin cesar, porque sigo caminando contigo todos los días, y cada noche en tus sueños duermo a tu lado, te abrazo desde la distancia.
Observo tu descanso, respiras, descansas, entras en estado de coma; en silencio te arropo. Y en nuestro silencio no se debe quedar, tienes que saber que comaprtimos un solo corazón y un mismo latido; tu llanto es el mío, tu risa es mi risa.
Esta es mi canción, para ti. Lo nunca he podido decirte, ni contarte, para la niña que tengo que ver crecer en la distancia. Desde aquí te lloro.