Mis lágrimas mojan cada día tu mejilla; yo también extraño tus brazos, poder peinarte, poder olerte mientras reposas en la cama, abrazarte, necesitarte. Cada día de tu vida, te observo desde el cielo, desde mi cielo que construí con el tiempo; no quiero que me recuerdes por lo que no te pude dar, quiero que me recuerdes por lo que te pude enseñar, por lo que pude aprender de ti, quiero que cada vez me pienses, mostremos juntas lo que siempre nos unirá, tu personalidad junto a la mía; que sientas las cosas que te aporté y las enseñes al mundo. Que enseñes al mundo la persona tan maravillosa que eres, que crece su mundo interior sin cesar, porque sigo caminando contigo todos los días, y cada noche en tus sueños duermo a tu lado, te abrazo desde la distancia.
Observo tu descanso, respiras, descansas, entras en estado de coma; en silencio te arropo. Y en nuestro silencio no se debe quedar, tienes que saber que comaprtimos un solo corazón y un mismo latido; tu llanto es el mío, tu risa es mi risa.
Esta es mi canción, para ti. Lo nunca he podido decirte, ni contarte, para la niña que tengo que ver crecer en la distancia. Desde aquí te lloro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario