viernes, 8 de julio de 2011

En un café

A veces me metía en un café
acompañado de mi soledad
y quería pensar y no pensaba
porque en la esquina del tumulto ajeno
me convocaba algún silencio simple
uno es tan único que no consigue
ser como otros y menos no ser
nos levantamos y desmoronamos
con los recuerdos o con los despistes
mirarse adentro puede tener gracia
y también puede convertirse en duelo
nos conocemos tan precariamente
que respiramos y eso nos asombra
el corazón aporta sus latidos
y los sentimos con un ritmo ajeno
es cierto / me metía en un café
y los otros pasaban y pasaban
pero no me dejaban ni un vistazo
para que lo escondiera en mi guarida.

miércoles, 6 de julio de 2011

Al cerrar los ojos me he sentado en las orillas del mar de mi paraiso, de mi luna; con la escalera que me lleva hacia ella. Allí, hay una sombra, a la que me voy acercando poco a poco. Mientras voy hacia la sombra mis pasos no son firmes, juego a que camino descalza sobre una cuerda y mantengo mi equilibrio.
Y sí es ella , es su esencia. Sostiene una guitarra con la que nos hace soñar, con la que nos hace andar con pasos lentos, con la que nos hace sentir lo que se plasma en los pies.
Antes de rodearlar con mis brazos por detras, aparto su pelo, lo respiro, beso su nuca, su cuello; u con los dedos de mis manos acaricio sus labios. Tengo la respiración acelerada, solo puedeo suspirar en sus oidos. Se levanta conmigo mientras sigue dándome la espalda, y tras estar de pies es ella la q me las cubre. Señala con el dedo hacia alguna "esquina" de la luna, es un manantial donde se sienten los infinitos. La siento llorar, es tan bonita. No dejaría de besar su piel en un ningún instante.

martes, 5 de julio de 2011

Róbame el sombrero que viste mis deseos
Desnuda mi cuerpo con la sonrisa de tus ojos
Moja mi lengua
Deja que dibuje en tu cuerpo con mis dedos
Muerde mis labios y humedece mis sentidos
Sueña conmigo y yo dormiré contigo
Rózame con tu piel
Y te prestaré mi alibido sexual en cada suspiro

lunes, 4 de julio de 2011

Se despide un genio


Si por un momento Dios se olvidará de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía cuando los demás hablan y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, una canción de Serrat sería la serenata. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida... no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero que la quiero. Convencería a cada hombre o mujer de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... he aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy es última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos momentos que te veo, diría TE QUIERO y no asumiría tontamente que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesites, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuánto te importan.


                                                                                                 Gabriel García Márquez

domingo, 3 de julio de 2011

Las seis cuerdas de mi guitarra


Si  me  muestras  tu  universo  infinito  de  sonidos 
Te  llevo  conmigo  al  fin  del   mundo
Para  que  puedas  así  deshabitar  mi  soledad
Para  sentir  como  tus  cuerdas
Se  intercalan  entre  mis  dedos

Si  me  das  tus  colores  musicales  te  regalo  suspiros
Para  introducir  en  mi  piel
Lo  que  me  gustaría  que  significaran  tus  letras
Despertando  mil  océanos  en 
Haciendo  que  seas  mi  manera  de  entender  la  vida 

Creando  nuevas  notas  que  brotan  de  mis  pulsaciones
Sosteniendo  todos  los  acordes  que  pueden  surgir  de  ti
Dejando  volar  mis  delirios  para  poder  hacerte  imaginar
Los  últimos  acordes  de  la  pasada  noche  
Viviendo  tu  música  en  mis  adentros

Si    me  muestras  tus  canciones  yo  te  regalo  mis  emociones
Recreándome  en  tu  cuerpo  para  hacer  poesía      
Reconstruyendo  mis  cielos  rotos  junto  a  tus  pentagramas  desordenados
Te  llevo  conmigo  al  fin  del  mundo 
Para  poder  regalarte  suspiros  llenos  de  notas  musicales