martes, 7 de junio de 2011

Can Ruti

El sábado pasado viví unos minutos muy especiales. Me quedé a cargo de un niño de un añito y medio, cuando sentí dentro de mi que relamente le podía aportar algo al abrazarle y haciéndole reír.
Fue duro tener que dejar la tristeza a un lado y no poder s"sentir lástima", crearte muros para sobrevivir, cuando te dicen que una criatura de un año y medio no puede estar con sus padres, porque a ellos le han retirado la custodia.
Él debía quedarse un rato a solas conmigo, pués su "cuidadora" y voluntaria iba a comer. Lo sentí nervioso con pánico; al irse ella empezó a llorar, y solo se me ocurrió una cosa... Cogerlo, cantarle 3 canciones: rojitas las orejas, l'empordà y en mi nuve azul. Mientras le cantaba casi susurrándole al oido y bailando con él, se empezó a calmar. Poco a poco se iba abrazando más a mi hasta quedarse dormido. Intenté tumbarme con él, y mientras apartaba las cosas de la "tumbona" a su vez intenté que reposara ahí, pero volvió a llorar, y ahí entendía la importancia de muchas cosas, muchas cosas que sin hablar él se podían entender. Y así a mimanera, conseguí el abrazo de su cuerpo en el mío mientras dormía. Gracias D_ _ _ O