viernes, 11 de marzo de 2011

tu ternura

Hoy te acosté, y tenía muchas ganas de hacerlo. La última vez que lo hice fue hace 2 años. Me gusta la suavidad de tu piel, tus arrugas, tu sabiduría, tu cariño, tu historia y que me sonrías cada noche cuando me las das.
Echo de menos sentarme contigo. Lo cierto es que me cuesta hacerlo, porque se me encoge el corazón y me tiembla el cuerpo cuando estoy cerca de ti. Extraño sentarnos juntas al sol y ver como lees, y que me cuentes historias de los libros que has leido. Admiro como sin decir nada, callas tus pensamientos y emociones, y hablas de lo que te llena, el abuelo, tus hijas, tus nietas. Me gusta ver como algunas de tus hijas te hacen bromas y se ríen sin que puedas oirlo, y le gusta porque te enfadas sin ningún tipo de mala fe.
Me encanta comer contigo, porque es una de las pocas cosas que te quedan en el día a día, tras eso, tienes las visitas, los paseos, respirar y vivir de los recuerdos.
Se me encogé todo el cuerpo al pensar tu edad, pero me desppiertas tanta admiración, por tus cosas vividas, por tu bondad.
Nos has unido a todos, y gracias a que sigues latiendo, la familia es lo que es, una gran familia que sigue teniendo ganas de verse. Somos tu gran resultado, somos el amor que nos has dado y que nos das.

miércoles, 9 de marzo de 2011

reflexiones sobre la soledad

Mi soledad a consistido en meterme en la ducha y en el relflejo del aluminio que me rodeaba, veía caer las lágrimas que arañaban mi piel externa e interna, la que cubría mi órgano, mi corazón; en el que a veces se ha tenido que dudar si bombeaba sangre o veneno para uno mismo.
Mi soledad a consistido, en desear con todas mis fuerzas que llegara la noche, para no pensar ni sentir, y hacer del mundo del como profundo, de los sueños, mi nuevo mundo; así paraba mis pensamientos.
Cuando conseguía dormir la soledad, abría las puertas de la reflexión, donde parecía que más calmada parecía estar, pero dormida o no, ella estaba ahí respirando, era una forma de engañarme al decirme que reflexionaba, cando en realidad los pensamientos eran como obsesiones. Cuando uno dice que parecía que dormía, que reflexionaba, solo trata decirse así mismo que las respuestas están en tu interior, y que la manera de abandonar esa tristeza es no escucharla, y sentir que uno debe caminar.

Y ahora cierros los ojos  http://www.youtube.com/watch?v=ac3HkriqdGQ, y escuchando está canción los recuerdos de no sentirme rodeada de personas me llueven, y siguen cayendo sobre mi más imágenes, y la voz de mi interiorm dice que tras caminar y buscar comprensión en los demás, el priemr paso es dárselo unos mismo, saber pedirse perdóan, y saberse perdonar. Mi respiración es lo que me queda para la eternidad.
Revivio en mi, que en aquellos años de melancolía, habría saltado sobre un reloj y habría hehcho toda la fuerza necesaria para hacer pasar las horas, o como me habría arrancado de mí, mi propia personalidad... Mientras una se estira de los pelos en esos instantes piensa, si yo no me aguanto, si yo no me amo, quién va querer respirar al mismo paso que yo, quien quiere compartir...
Entonces empiezas a despertar los soles y las lunas que hay en ti, no hay nada tan terrible dentro de unos mismo para pensar que no existne las virtudes, y que o sepas mimarte. Decidí dar las paces conmigo misma, porque en el fondo me caigo bien.