jueves, 14 de julio de 2011

La vida y el arte de respirar

¿Debe pensar que mi corazón tiene locas razones?
Existen motivos aparentes para que me lata la vida en el cuerpo, para que se hayan despertado emociones...
¿Dónde debe ser que se pierde?
No se me antoja su respiración, ni su cuerpo. Es un deseo nuevo que se ha creado en mi, en lo que me hace sentir, en distancias no tan lejanas. No puedo responder a preguntas que no existen, solo afirmaciones de como solo una persona, que tiene un corazón que late y unos ojitos que pestañean entre anhelo y anhelo de aire, se ha hecho un espacio en mi.
Arroparla en mis mismas sábanas, olerla, respirarla, observarla y hacerla soñar. Prestarle mis sensaciones y mis ojos para que estuviera en mi y viera lo que yo veo en ella. Acariciarle la mano y hacerla creer.
Descalzar sus pies, que caminara tras de mi con una taza de café; que ese fuera uno de los momentos café. Que con su mano izquierda me diera de fumar, que respirara conmigo al ritmo de la vida.
La vida y el arte de respirar un mismo aire; soltarlo a la vez que beso su mejilla y me despido de ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario